Ashwagandha y estrés: qué estudia la ciencia y cuáles son sus límites
Una de las asociaciones más habituales al buscar información sobre Ashwagandha es su relación con el estrés. En internet es fácil encontrar afirmaciones como “reduce el cortisol”, “elimina el estrés” o incluso que funciona como un tratamiento natural para la ansiedad.
La evidencia científica requiere una lectura mucho más cuidadosa.
El estrés es una respuesta física y emocional normal frente a determinadas exigencias. Cuando se prolonga en el tiempo puede asociarse con problemas de sueño y otros efectos sobre el bienestar, pero experimentar estrés ocasional y presentar un trastorno de ansiedad diagnosticado no son conceptos equivalentes.
Es precisamente dentro de este contexto donde diferentes investigadores han estudiado Withania somnifera.
¿Qué muestran los estudios?
Durante los últimos años se han publicado distintos ensayos clínicos y revisiones sistemáticas sobre Ashwagandha.
Una revisión sistemática y metaanálisis publicada en 2024 reunió nueve ensayos controlados aleatorizados con 558 participantes y encontró diferencias favorables en determinadas mediciones de estrés, ansiedad y cortisol respecto de placebo. Los propios autores señalaron, sin embargo, que todavía se necesita más información para determinar la seguridad de la administración a largo plazo.
Una revisión anterior que reunió 12 estudios y 1.002 participantes también encontró resultados favorables para estrés y ansiedad, pero calificó la certeza de la evidencia como baja y observó una heterogeneidad elevada entre los estudios.
La investigación más reciente tampoco produce una respuesta perfectamente uniforme. Un metaanálisis publicado posteriormente encontró una reducción significativa de cortisol, pero no encontró una diferencia estadísticamente significativa en estrés percibido. Sus autores destacaron nuevamente las diferencias entre estudios y la necesidad de investigaciones de mayor duración.
Esto ilustra muy bien cómo funciona la ciencia: un resultado prometedor no equivale a una conclusión definitiva.
El problema de comparar estudios diferentes
Cuando leemos “un estudio sobre Ashwagandha” debemos preguntar:
¿Qué Ashwagandha?
Las investigaciones pueden utilizar distintas partes de la planta, extractos, concentraciones, cantidades de withanólidos, dosis y duraciones.
También pueden estudiar poblaciones diferentes y medir resultados de maneras distintas.
Por eso no sería correcto tomar el resultado obtenido con un extracto determinado y afirmar que cualquier suplemento de Ashwagandha producirá exactamente el mismo efecto.
El propio NCCIH señala que numerosos ensayos han utilizado muestras pequeñas y preparaciones variadas. Su evaluación general indica que algunas preparaciones podrían resultar útiles para estrés e insomnio, mientras que la evidencia para ansiedad continúa siendo menos clara.
¿Y qué ocurre con el cortisol?
El cortisol suele denominarse informalmente “hormona del estrés”, pero su función biológica es considerablemente más compleja.
Nuestro organismo necesita cortisol. Sus niveles cambian durante el día y están relacionados con múltiples procesos fisiológicos.
Algunos estudios de Ashwagandha han utilizado el cortisol como una de sus variables. Una revisión sistemática específica encontró estudios con diferentes formulaciones, dosis y duraciones de entre 30 y 112 días, lo que vuelve a mostrar por qué no debe transformarse un resultado agregado en una promesa universal.
Por eso frases comerciales como “controla el cortisol” o “reduce el cortisol garantizado” simplifican excesivamente la evidencia disponible.
¿Ashwagandha sirve para tratar ansiedad?
No debemos dar ese salto.
Investigar síntomas de ansiedad o utilizar escalas de ansiedad dentro de un ensayo no convierte automáticamente a Ashwagandha en un tratamiento para un trastorno de ansiedad.
Si una persona experimenta ansiedad persistente, estrés intenso, alteraciones importantes del sueño u otros síntomas que interfieren con su vida diaria, la evaluación profesional es más apropiada que intentar sustituirla exclusivamente por un suplemento.
¿Qué podemos concluir actualmente?
La Ashwagandha es un ingrediente científicamente interesante y activamente investigado. Existe evidencia clínica que justifica seguir estudiando su relación con el estrés, pero todavía hay interrogantes sobre formulaciones, dosis, duración, poblaciones y seguridad a largo plazo.
Esta distinción es fundamental:
“La Ashwagandha ha sido estudiada en relación con el estrés”
no significa:
“Ashwa Root trata el estrés”.
La primera frase describe investigación. La segunda transforma esa investigación en una afirmación terapéutica sobre un producto específico.
En Boscana preferimos mantener esa diferencia. Si quieres conocer la composición, presentación y modo de uso de nuestro producto, puedes consultar la página de Ashwa Root Boscana. Para decisiones relacionadas con estrés persistente, ansiedad, medicamentos o condiciones de salud, corresponde consultar con un profesional.